Amon Amarth – Jomsviking (Sp)

Si hay una banda que está medrando progresivamente, y a pasos agigantados,  esos son los suecos Amon Amarth y es que aunque se les tache de hacer siempre lo mismo, ellos continúan fieles a un estilo que continúan desarrollando de manera magistral y llevando a nuevos derroteros.  Su décimo plástico ha sido recibido con ganas, por unos fans ávidos de gozar sus creaciones y es que los nórdicos no acostumbran a decepcionar.

En esta ocasión, introducen un cambio de alineación, a la batería haciéndose cargo de las percusiones aparece el músico de sesión Tobias Gustaffson en sustitución de Fredrik Andersson,  puesto que actualmente ocupa de forma permanente Jocke Wallgreen. El resto de la formación sigue contando con el trio de garantías Johan Hegg, Olavi Mikkonen y Ted Lundström quienes se ven reforzados siempre  por Johan Söderberg a la segunda guitarra y que sigue  ganando galones. Sus composiciones buscan una máxima, compensar la furia desatada de su death metal, con melodías almibaradas perfectamente integradas y que persiguen la misión de cautivar a cualquiera que deguste su música. De hecho la banda introduce esta ocasión, algunos elementos extras más melódicos a lo acostumbrado en sus canciones. Además, por primera vez en su dilatada trayectoria y según palabras del propio Johan Hegg,  la banda se atreve con un disco conceptual y que abarca “una historia de un joven enamorado de una chica  que finalmente accede a casarse con otro chico y donde accidentalmente acaba por matar a una persona y se ve forzado a huir,  jurando venganza y prometiendo hacerse con el corazón de la chica. La historia lejos de tener un desenlace feliz, termina por ver como al chico no le queda más remedio que asumir que estaba equivocado y su vida queda destrozada”.

Aperturan su nuevo trabajo con un tema 100% Amon Amarth “First Kill”, y que estratégicamente atesora un riff fulgurante donde los haya. Contundente manera de comenzar. Rápidamente atenúan esa intensidad con la sorprendente “Wanderer”  un medio tiempo que va in crescendo hasta recobrar el brío. Sus destellos melódicos impregnan con un toque singular la atmósfera de la canción.  Estribillos directos y con garra, marcan las pautas de cortes como “One Against All”, que facilitan con amenidad  la escucha del disco. “On a Sea of Blood” se erige asimismo como un tema de directo y es que contiene unos riffs aniquiladores hasta decir basta.  La épica regresa de mano de “The Way of Vikings”, una sólida base rítmica donde Ted Lundström y Thomas Gustaffson se compenetran a las mil maravillas, sirviendo de consistente sostén, mientras la dupla de mástiles eleva el tema a cotas infranqueables. “Raise your Horn” es de por sí toda una declaración de intenciones, un nuevo himno absoluto no sólo de la banda sino del movimiento que acarrea el heavy metal. No falta como contrapunto algún corte que regresa a las raíces de la banda “At Dawn’s First Light” con ritmos devastadores de los que se imponían en sus tiempos pretéritos. Afrontan la recta final con una colaboración de la incombustible Doro en “A Dream That Cannot Be” demostrando sus dotes y confluyendo su voz junto a la de Johan Hegg y es que a pesar de las diferencias de registro nada impide que firmen un corte descollante.  Echan el cierre con un extenso “Back On Northern Shores”, un tema marca de la casa donde los suecos sacan a relucir toda su artillería en un broche épico y sensacional, culminando por todo lo alto.

Amon Amarth regresan apostando a lo grande y con firmes intenciones de establecerse en lo más alto del rollo. Sólo con duro trabajo e intrépidas aspiraciones se llega al nivel que quieren ostentar estos entrañables nórdicos y rematan  los vikingos  recordando una lección,  no alabes el hielo hasta haberlo cruzado.  Así que antes de nada, dale una escucha.

 

Txema Garay

 


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